Isabel Díaz
isabel.diaz@epasa.com
Si las autoridades de salud no mejoran las condiciones salariales de los farmacéuticos, el sistema de salud público no tendrá el personal para atender la demanda.
La falta de planificación en la formación del recurso, los bajos salarios y la oferta en el mercado privado plantean una deuda de entre 722 a 750 de estos profesionales; más ahora cuando el país se ha convertido en la sede regional en Latinoamérica de 10 empresas farmacéuticas de prestigio mundial, y tres procedentes de India, Argentina y Perú están interesadas en instalar una planta para la fabricación y envase, que supliría al mercado centroamericano y del Caribe.
La situación es crítica en ciertas áreas donde faltan, porque ellos no solo entregan los medicamentos en las farmacias, sino que son parte de todo un proceso que incluye desde la producción hasta los cambios en los esquemas de
dosificación.
Déficit. Vilma Turner, presidenta del Colegio de Farmacéuticos, compartió los resultados de un estudio realizado a finales de 2011 y en el que la escasez fue de 722 de estos profesionales. La investigación tomó como base a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que recomienda 1 farmacéutico por cada 2,000 habitantes para un servicio eficiente en la dispensación de medicinas, siendo las regiones más críticas las comarcas y las provincias de Bocas del Toro y Darién. (Ver gráfica).
El estudio refleja que en los próximos ocho años en la Caja de Seguro Social (CSS) se jubilarán 204, lo que representa el 49.3% de los más de 500 en la entidad. En el caso del Ministerio de Salud, de los 199 se jubilarán 34.
De acuerdo con Eric Conte, director de Farmacia y Drogas del MINSA, solo en su dirección necesita 10. Afirmó que en el Departamento de Provisión hay 15 plazas, pero que no quieren aplicar para Darién y Bocas del Toro.
Dijo que es un tema en discusión y estima el déficit en 750, a lo que Turner le agrega 300 más, tomando como referencia las jubilaciones en los próximos ocho años y la falta de atractivo salarial frente a la empresa privada, en la que empiezan con $1,200, mientras que en el Estado con $700.
Turner sustentó que la Universidad de Panamá (UP) graduó este año 80 y ninguno trabaja en el Estado, pues el salario de ingreso es igual al de los conductores del metrobús, pero sin los beneficios adicionales, sino con grandes responsabilidades profesionales, legales y penales.
Agregó que el otro conflicto es que ni en las farmacias del MINSA ni de la CSS pueden aplicar el modelo con que se les forma, de que no solo se entregan medicamentos sino que se da orientación, se revisan las dosis y se evalúa cuáles ha prescrito el médico y si no riñen con los que ingiere.
Perfil. Cifras mundiales indican que la mitad de los medicamentos utilizados son mal prescritos, dispensados o empleados, y si se entregan sin la orientación requerida, no se cumple con la terapia ni se tienen los resultados esperados, lo que causa serios problemas de salud, dijo.
Turner manifestó que ante la carencia, designan un farmacéutico para vigilar el proceso en 10 centros de salud distantes unos de otros.
Leida Barrios, decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá (UP), consideró que para tratar la escasez no hay que incrementar cupos, sino garantizar que quienes entran salgan en el tiempo que corresponde; disminuir la deserción y los fracasos, además de mejorar las infraestructuras y equipos. Trajo a colación el caso de Estados Unidos, en el que el déficit de 20 años se solventó con estrategias a mediano y largo plazo.
La carrera en la UP es de cinco años y se invierte un promedio de $1,137.50 entre matrícula.
Esperan respuesta de autoridade
Según Vilma Turner, presidenta del Colegio de Farmacéuticos y docente de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá (UP), las negociaciones para una nueva escala acorde con su preparación, responsabilidad tanto profesional como legal y el tipo de servicios que prestan por la demanda, han sido suspendidas unilateralmente por el MINSA.
“Hemos esperado pacientemente el periodo de inducción del actual ministro (Javier Díaz), para que se familiarice con el estado de las negociaciones” y, además, han enviado cartas para plantearle propuestas ante los graves problemas de salud, asociados al uso inadecuado de medicamentos, pero el silencio ha sido la única respuesta, manifestó.
Además, el ajuste general del 10%, 12% y 14% decretado por la CSS y homologado por el MINSA, este no lo ha implementado y está muy lejos de la realidad social y el crecimiento económico.
Estrategias para superar la carencia
Para la decana de la Facultad de Farmacia de la UP, Leida Barrios, el déficit tiene 30 años, acentuado por las dificultades del recurso humano en salud y su envejecimiento, que solo se puede resolver con estrategias a mediano y largo plazo.
En la parte asistencial de atención al público hay un requerimiento, debido a la tendencia de migrar hacia el sector privado por los salarios.
Sobre la formación de profesionales dijo que se ha incrementado el número de egresados por las estrategias que implementan.
El asunto no es el número, sino formarlos sin desmejorar la calidad, por lo que hay que pensar en profesionales capacitados para adiestrarlos; aulas y laboratorios con sus equipos.
La facultad invertirá $180 mil solo en cuatro aulas, sin incluir los equipos. También han analizado la forma de incrementar los egresos en menor tiempo, que han mejorado en los últimos 6 años. Desarrollan cursos en el verano para bajar la repitencia, variando la oferta de asignaturas durante ese periodo y así evitan que pierdan un año, porque recuperan una parte de la materia, explicó.
Se evalúa abrir la carrera en la provincia de Veraguas, donde hay 80 egresados del técnico en enfermería, y darles la oportunidad de que terminen su licenciatura, aseguró.
Déficit de farmacéuticos en MINSA y CSS supera los 700
En ocho años se necesitarán mil y se jubilarán 238, mientras que sus escalas salariales están detenidas.