Momentos de tensión se vivieron ayer en el Consejo Municipal de Colón, cuando la alcaldesa separada de distrito, Matilde Rosales, se dispuso a tomar posesión nuevamente de su despacho, luego de haber sido separada por 35 días de su cargo.
En nota fechada 8 de julio y enviada a la gobernadora de la provincia, Luciana de Policani, el juez primero del Circuito, Enrique Pérez, pone en conocimiento a la autoridad de lo actuado por el Segundo Tribunal Superior de Justicia y le solicita adopte las medidas correspondientes a fin de dejar sin efecto la suspensión del cargo de la alcaldesa.
Rosales tuvo que utilizar a un cerrajero para ingresar al despacho, ya que cuatro personas que apoyaban al alcalde Jorge Bordanea impedían su entrada.
Los sujetos responden a los nombres de Víctor y César Arias, Víctor Pérez y Abel Gil fueron, quienes fueron retirados de la oficina por unidades de la Policía Nacional y remitidos a la Corregiduría del Barrio Sur, sin embargo, Rosales no los sancionó.
Un intenso forcejeo tuvo lugar por parte de los simpatizantes de Bordanea y Rosales, quienes intentaban ingresar a las oficinas. A su cuarta llegada a su despacho, Rosales insistió en la persecución política en su contra.
"Ojalá que Dios elimine a las personas de mala fe para que me dejen trabajar de una vez por todas por mi distrito, ya que para eso fui elegida", decía mientras subía al Palacio Municipal, acompañada de Víctor Almengor, asesor legal del Consejo Municipal. Almengor señaló que luego de lo actuado por el Tribunal Superior está claro con el oficio 960 del Juez Primero Penal que la alcaldesa sigue siendo Rosales, aunque las investigaciones de los bonos continúen.
Por su lado, Javier Parker, director administrativo durante la gestión de Bordanea, manifestó que hoy el distrito de Colón tendrá dos alcaldes, porque su jefe le notificó que estará desde muy temprano en su despacho, ya que no ha recibido notificación para retirarse.
Bordanea dijo que si tiene que retirarse por tercera vez no regresará nuevamente, "porque esto se ha convertido en un relajo que paraliza toda la actividad municipal". Durante los eventos, Mireya Rosales, hermana de la alcaldesa, mostró una pequeña medalla que tenía una cruz que fue encontrada dentro del despacho, señalando que "esto nos demuestra que querían hacerle brujería a mi hermana".
En tanto, la gobernadora Luciana de Policani lamentó que la alcaldesa y su equipo de trabajo irrumpieran de manera agresiva a la Alcaldía y que el asesor legal de Rosales, Víctor Almengor no explicara a su defendida que tenía que esperar el procedimiento.
Policani dijo que a eso de las 3:30 p.m. de ayer recibió del secretario del juzgado la orden para que pasara a emitir la resolución para restituir en el cargo a Rosales, pero como funcionaria responsable debe analizar y leer bien la documentación para entonces emitir el documento.
Indicó que hoy dará a conocer la resolución para que la alcaldesa retorne a su puesto, reiterando que es lamentable que la defensa no esperara el curso que se debe seguir en estos casos y permitir el regreso en tranquilidad de la jefa de la municipalidad y no creando nuevos problemas y enfrentamientos.