Con la promesa de dedicar todos sus esfuerzos para evitar que Panamá sea incluida en la "lista negra" de países que no cooperan con el lavado de dinero y la lucha antinarcótico, la exministra de Planificación y Política Económica, Delia Cárdenas, tomó posesión ayer como Superintendente Bancaria, cargo que ejercerá hasta el año 2003.
A juicio de Cárdenas, Panamá no constituye ningún paraíso para el lavado de dinero, al contrario, las autoridades se han empeñado en aplicar los correctivos para evitar la práctica de esta actividad dentro del sistema bancario.
Puntualizó que el gobierno mantendrá la confidencialidad bancaria porque no hay razones para pensar en su eliminación, debido a que el sistema ha funcionado adecuadamente.
"Panamá tiene la confidencialidad bancaria y es uno de los puntos que no están en discusión para el gobierno", añadió Cárdenas.
La funcionaria se comprometió a hacer todo su esfuerzo porque las cosas dentro de la Superintendencia Bancaria se hagan correctamente sin problemas y con efectividad.
Cárdenas, quien milita en el partido MOLIRENA y fue una de las piezas claves en materia económica del exmandatario Guillermo Endara, tomó posesión ante el ministro encargado de Economía y Finanzas, Ricardo Quijano.
Según lo establecido en la Ley No.9 de 26 de febrero de 1998, mediante la cual se reforma el régimen bancario y se crea la Superintendencia Bancaria, Cárdenas será la encargada de la administración y el manejo de las gestiones diarias de esta entidad oficial.
La Superintendencia Bancaria es el ente responsable de regular todo el sistema bancario y fiscalizar las operaciones de los bancos establecidos en el país.
De acuerdo a esta norma, la Superintendencia es un organismo autónomo del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, creada con el objeto de velar que se mantenga la solidez y eficiencia del sistema bancario.
También debe fortalecer y fomentar las condiciones propicias para el desarrollo de Panamá como centro financiero internacional.
La exministra reemplaza a Mario Luis Romero, quien falleció la semana pasada en Washington, donde participaba de una reunión bancaria y ocupó este cargo por designación del entonces presidente Ernesto Pérez Balladares.