Nación

¡Delincuencia infernal!

Participaron 5 carros de extinción, cuatro tanqueros de los bomberos, dos de la ACP, 90 camisas rojas de la guardia permanente y 35 voluntarios. Se enviaron 2, 300 galones de agua por minuto desde Miraflores. Nada de esto evitó que se perdieran tres vidas y 137 casas.


LA delincuencia que azota el país podría haber causado una de sus más infernales fechorías en la capital, ayer.
Un enfrentamiento entre dos bandas rivales en la madrugada, habría causado un incendio en el barrio de Curundú, el mayor fuego ocurrido en el país, por lo menos en lo que va de este siglo.
El siniestro, no sólo asoló parcialmente el barrio, sino que también dejó como víctimas a tres niños inocentes, quienes murieron atrapados entre las llamas.
Kyara Bethancourt, de 14 años; su hermanito Félix Asprilla, de 4 años, y la pequeña Lauryn Núñez Asprilla, de ocho años, no corrieron la misma suerte de más de 700 personas que pudieron salvar sus vidas, porque huyeron de la candela cuando aún no salía el sol.
Elixa Yolanda Asprilla no se resigna al dolor de perder a su hija Lauryn. Ella salió en la madrugada a matricular a su hijo en el Colegio Ángel Rubio, en San Miguelito.
Dejó a Lauryn a cargo de su tía, quien la enviaría a la escuela cuando despertara. La niña, que era alumna del segundo grado de la Escuela Fe y Alegría, no vio el amanecer.
Al igual que Elixa, cada uno los demás familiares de los menores muertos quedaron marcados por esta tragedia y pidieron justicia para que se condene a los culpables de haber originado el siniestro.
Aurelio Moreno, párroco de Curundú y San Miguel, fue uno de los pocos que habló alto y claro al presidente Martín Torrijos, cuando llegó al lugar del siniestro. Se le acercó y le dijo que el problema de las pandillas es incontrolable en el sector. Sus palabras no tuvieron mayor repercusión entre los funcionarios que asistieron al lugar.
Tras el siniestro, Curundú trataba de recuperarse lentamente. Cincuenta familias aceptaron irse del lugar y serán reubicadas en Kuna Nega, mientras que el resto vivirá en dos inmuebles que se construirán en el lugar.
En medio de la ayuda que llegaba a los damnificados, los pobladores se preguntaban ¿Dios mío, qué está pasando en Panamá ?
Mi ropa de boxeo, algunos guantes, fotos... todo desapareció en segundos", precisó el actual retador número dos a la corona de las 122 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).  Muy cerca de "Maco" se encontraba su hermano, Jesús, quien no escondió el sufrimiento que llevaba en su corazón.
Al igual que "Maco", Jesús también habló de sus viejos recuerdos en el deporte de las 12 cuerdas.
"Perdí varios trofeos y algunas fotos donde aparecía con Roberto Durán y el nicaragüense Rosendo Álvarez", comentó el púgil.


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271605
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América