Las agrupaciones delincuenciales panameñas están copiando los patrones de la conducta criminal foránea que aumentan la reincidencia del delincuente, revela un estudio del Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá.
El informe demuestra que aunque las tendencias de la criminalidad en nuestro país no han variado significativamente, llevan un patrón de aumento acelerado que vincula en un porcentaje alto al menor infractor, principalmente para satisfacer el consumo de drogas.
La directora del Instituto de Criminología, Aida Selles de Palacios, aseguró que el estudio muestra que los patrones cualitativos figuran por arriba de la cantidad del aumento del delito, pues la incidencia se refleja en la mayor violencia y agresividad al cometer el acto delictivo.
Aunque Selles descartó que no se trate de las mencionadas actividades "sangrientas" de las "maras centroamericanas", la presencia de extranjeros en las pandillas panameñas influye en el patrón de su comportamiento, entre ellos el caso de los "sicariatos".
Afirmó que el joven delincuente asocia las modalidades de la delincuencia de otros países y que a falta de una buena estrategia de resocialización, la conducta de reincidir en el mismo