Una demanda en contra de Gaspar Arosemena Marengo, esposo de la alcaldesa de La Chorrera, Yolanda Villa de Arosemena, fue interpuesta por Carmen Calderón de Cassino, quien reclama el derecho a primera opción de compra de un terreno que ha mantenido por varios años.
El terreno en disputa se ubica en el sector de Los Guayabitos, corregimiento de Barrio Balboa. El caso es llevado por el abogado Amaris Olivo, quien presentó un recurso de suspención de todos los trámites de adjudicación que se adelantaban a favor de Arosemena, al tiempo que solicitó a la alcaldesa se declare impedida de decidir en este tema.
La familia Calderón afirma tener derecho a la primera opción de compra, por haber mantenido el terreno por varios años. Los primeros trámites para la adquisición del terreno fueron efectuados por Baudilia De León, madre de Carmen Cecilia, e incluían una inspección que requería el visto bueno del representante del corregimiento.
El documento, que no es más que una autorización para que Ingeniería Municipal realice una inspección, fue suministrado por la Junta Comunal de Barrio Balboa, presidida por Leonardo Hernández, en marzo del 2002.
Cassino y su madre, alegan que al solicitar la mesura del terreno, les comunicaron que debían aguardar a que el trabajo lo realizara un topógrafo municipal, pues no se aceptaban los plano elaborados por particulares.
Baudilia De León insiste en que el tiempo transcurría entre un trámite y otro, pero "siempre confió en los funcionarios municipales". Pero, pasado un año, un día se presentó al terreno el esposo de la alcaldesa de La Chorrera y le advierte que cese cualquier trámite para adquirir el terreno, pues él adelantaba en el municipio la adquisición del mismo a favor de una nieta.
Sorprendentemente al acudir ante la alcaldesa Yolanda Villa de Arosemena, en busca de una solución, ésta le comunica que no se iba a meter en ese asunto, dado que su esposo había actuado debidamente.
Al buscar la versión de Gaspar Arosemena, éste se limitó a dibujar en la tierra la forma de terreno que pretende obtener, pero se negó a dar declaraciones, pues, aseguró, nadie lo va a "agarrar de tonto".
Extrañamente, tres de los funcionarios de Ingeniería Municipal que en sus informes advertían que la primera opción de compra era de los vecinos colindantes, fueron despedidos.