El titular de Trabajo, Reynaldo Rivera, no pudo ocultar su enfado ni los nervios acumulados, luego de que miembros del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) pidieron ayer su renuncia acusándolo de "corrupto".
Rivera aseguró, en tono muy agrio, "saldré sólo muerto o si el presidente Martín Torrijos me lo pide" y no aceptó que los dirigentes sindicales Saúl Méndez y Genaro López lo culparan por la muerte de dos obreros.
Después de varios golpes contra su escritorio, el Ministro Rivera anunció que demandará por calumnia e injuria a la directiva del SUNTRACS, especialmente a López, quien lo acusó de ser cómplice de los crímenes en la construcción.
El funcionario advirtió que no permitirá que el SUNTRACS le quite la paz al país.