Un impulso procesal fue presentado dentro de la denuncia por faltas a la ética, formulada contra el procurador de la Administración, Óscar Ceville, tras supuestamente haber ordenado interceptaciones telefónicas a varios de sus subalternos.
La denuncia, interpuesta por Carlos Herrera Morán, indica que Ceville conocía de los pinchazos desde el año 2008 y nunca los denunció.
Este caso está en manos del magistrado Winston Spadafora desde hace más de cinco meses. Ceville solicitó una acumulación de este caso con el que lleva el Ministerio Público.