Al parecer los escándalos rodean a la familia Escalona. Primero el exembajador y cónsul de Panamá en Filipinas, Juan Carlos Escalona, fue acusado de presuntamente vender carnés panameños de marinos en Vietnam y recientemente el exministro de Gobierno, Arnulfo Escalona, fue señalado de comprar helicópteros sobrevalorados y usados.
Ahora Bertilda García Escalona, exadministradora de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), tendrá que responder a las denuncias que rodean su administración.
La actual directiva de la AMP comunicó, en conferencia de prensa, que dos personas han sido destituidas por estar involucradas en el cobro de "coimas" a las empresas que solicitaban licencias de marinos y pilotos, así como también permisos de pesca artesanal y comercial.
Rubén Arosemena, administrador de la AMP, manifestó que están usando los servicios de un equipo de auditores que la Presidencia de la República le facilitó, para revisar todas las denuncias y así recabar las pruebas que serán entregadas en un informe al Ministerio Público.
Arosemena pidió a todas las empresas que enfrentaron intentos de coimas que se acerquen a la AMP a presentar las denuncias.
Se pudo conocer que representantes de una empresa con sede en Filipinas están dispuestos a viajar a Panamá para declarar sobre las demoras en los trámites de licencias de oficiales de marina para los buques de bandera panameña. El mecanismo usado era atrasar convenientemente los trámites en la AMP para cobrar grandes sumas de dinero.
Sobre Bertilda García Escalona, Arosemena manifestó que le tocará aclarar su participación en dichos cobros.
Igualmente se denunció que hubo empresas que pagaron cuantiosas sumas por licencias de marinos y pesca industrial. No obstante, se conoce de otras que se negaron por años a pagar las coimas exigidas.
Este es el caso de la empresa Pilsemar S.A., que intentó en los últimos años obtener las licencias de sus prácticos. Diez solicitudes fueron presentadas y todas fueron engavetadas ante la negativa de sus directivos de pagar la suma exigida.
El presidente de Pilsemar, Clemente Moreno, explicó que fue objeto de persecución y atropello por parte de "ex funcionarios de la AMP", que enviaban cartas a los puertos, solicitando que no se utilizaran los servicios de sus prácticos, ya que no estaban autorizados.
"En la pasada administración se nos trató de chantajear, por el solo hecho de que no accedíamos a sus pretensiones, y por eso en los últimos cinco años no obteníamos las licencias", agregó Moreno.
Debido al daño que esto representó para la empresa, sus asesores legales estudian demandar a los ahora exfuncionarios, ya que les hicieron incurrir en gastos por B/.60 mil en pago de cursos y abogados.
La AMP resolvió entregar licencias a la Pilsemar. En total 16 pilotos de la Bahía de Charco Azul y 15 pilotos de Chiriquí Grande obtuvieron sus documentos.
Denuncia penal por cobro de coimas en AMP
Se cobraban miles de balboas por la concesión de permisos para marinos.