La cacería por deporte, diversión y hasta por lujo en el distrito de La Pintada, en Coclé, por cazadores ajenos a las comunidades de esta área, mantiene alarmados a los pintadeños.
Denunciaron que se están sacrificando tres venados por grupo de cazadores, lo que es ilegal.
Desde hace tres semanas la preocupación ha aumentado en sectores como Cerro Gordo y Paguá, en La Pintada, sobre todo, porque los cazadores se introducen a propiedades privadas, poniendo en peligro no solo las especies, sino también a los campesinos que trabajan en la agricultura y que pueden ser impactados por los proyectiles de escopetas o rifles que utilizan los cazadores.
Austin Campos, residente del sector de La Pintada, indicó que son gente humilde y si cazan una iguana o un conejo, son sancionados sin piedad, pero que estas personas lo hacen por deporte y no por necesidad.
“Les permitan cazar en nuestros territorios y la ley no los sanciona”.
Hellington Ríos Barrera, jefe Regional de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), en Coclé, explicó que la cacería está establecida en la Ley 24 del 7 de julio de 1995, en la que decreta la legislación de la vida silvestre en Panamá y se dictan otras disposiciones.
Esta Ley establece varios tipos de cacería, como la caza de subsistencia, caza control y caza deportiva, la que fue reglamentada mediante la Ley 39 de 24 de noviembre de 2005.
Ríos Barrera manifestó que en los incidentes en La Pintada se trata de un grupo de cazadores debidamente autorizados para el ejercicio de la cacería deportiva.
Ríos dijo que ya la ANAM en Coclé dio apertura a un expediente para iniciar las investigaciones y así deslindar responsabilidades.
“Estamos realizando operativos de fiscalización en coordinación con la Policía Nacional y la Autoridad Administrativa para prevenir y detectar posibles anomalías”, aseguró Ríos.