La influencia de la Comisión Médica Negociadora Nacional (COMENENAL) en las áreas de control del Gobierno, sobre todo en materia sanitaria, quedó en evidencia con el acuerdo de terminación de la huelga médica suscrito el pasado 14 de diciembre.
La advertencia la hicieron directivos del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA), luego que la titular de Salud, Rosario Turner, acordó junto a la COMENENAL garantizar la provisión de servicios de salud brindados por el nosocomio a la población bajo su responsabilidad.
Esto, según las autoridades del HISMA, viola la autonomía del Patronato que es el ente que tiene el mandato legal de ofrecer los servicios de salud; y no la COMENENAL, a menos que se modifique la Ley 28 de 11 de mayo de 1998 que creó el Patronato.
El pacto que terminó con la huelga médica, que duró 39 días, el año pasado, señala en la cláusula octava que "a partir de la firma del acuerdo, el Gobierno aceptó no aplicar los contratos programas" ni extender el modelo de gestión del HISMA al resto del país.
En virtud de ello, Sheila De Boutand, presidenta del Patronato, interpuso un recurso de advertencia de ilegalidad ante la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia.
Trabajadores.
La polémica también incluye al personal del Patronato que se declaró en estado de alerta.
El acuerdo establece que evaluarán, previa justificación en el Presupuesto General del Estado, la finalización de la relación laboral de los funcionarios del Patronato.