Poca transparencia en las negociaciones del pacto de gobernabilidad entre diputados del Partido Panameñista y del Partido Revolucionario Democrático (PRD) señalan que hay políticos y representantes de la sociedad civil.
La negociación, que se da a solo 33 días para que la Asamblea Nacional entre en receso de la primera legislatura ordinaria, se registra por la necesidad de ambos colectivos de consensuar los nombramientos para contralor general de la República y procurador general de la nación.
La desconfianza de voceros de los partidos políticos y de la sociedad civil se da debido a que han surgido figuras de ambos colectivos que han mostrado interés en ocupar esos cargos de gran trascendencia nacional.
Para el exsecretario general del PRD, Mitchell Doens, el hecho de que se comiencen a ver nada más las aspiraciones de determinadas figuras por tener espacios políticos demuestra que esta negociación va por mal camino.
Doens opina que la reconsideración que hacen los diputados debe estar basada en el documento de gobernabilidad que establece los intereses nacionales “y después que vean eso se podrán ver figuras, pero en el marco de un acuerdo político no de repartición de puestos”.
El veterano dirigente del PRD considera que el pacto de gobernabilidad es de importancia y referencia, pero tomando en cuenta al país primero.
Por su parte, el abogado Ernesto Cedeño explica que la decisión de los diputados defrauda por la poca transparencia que tienen estas negociaciones y la poca participación de la sociedad civil.
Cedeño dijo que a estas alturas ni siquiera se ha hecho una convocatoria pública para que las personas que aspiren a participar en estos dos cargos puedan entregar sus documentos y es por esto que queda la impresión de “que es más de lo mismo”.
“Es triste lo que percibimos de ese pacto de gobernabilidad. Parece que se dan canonjías por escrito. Debería darse una convocatoria y los diputados en vez de estar reuniéndose empezarán un escrutinio para ver las ejecutorias de los candidatos”, comenta Cedeño.
Para el catedrático Eduardo Flores, en principio no hay nada malo con el acuerdo o pacto, porque estos siempre han existido entre los políticos, pero cuestiona los objetivos que tienen los suscriptores del documento.
“Siempre debe primar el interés nacional sobre el interés de los partidos. Espero que el contralor sea una persona independiente, que no responda a un partido político”, asegura Flores.
Estos acuerdos políticos, de acuerdo con el docente, dejan entrever la necesidad de impulsar una asamblea constituyente. Según Flores, la legislación y la Constitución actual permiten que existan estas clases de acuerdo, sin embargo, al crearse nuevos criterios que incluyan ejecutorias académicas, ya los pactos de partidos políticos no tendrían sentido.
El 31 de diciembre de este año, la contralora Gioconda de Bianchini y la procuradora de la nación Ana Belfon terminan su periodo al cargo en ambas instituciones y deben ser reemplazadas.