El presidente de la Asociación Nacional de Porcinocultores, Luis Benjamín Rosas, denunció ayer la importación excesiva al país de carne de pavo, por parte de las empresas procesadoras de embutidos en detrimento de los productores nacionales y de la salud del pueblo panameño.
De acuerdo con Rosas, de confirmarse esta sospecha estaríamos frente a una adulteración de los productos para consumo de la población con ciertas aristas, cuyas consecuencias requieren de un análisis imparcial.
"Al no establecer la empresa el etiquetado, los cambios introducidos de un elemento diferente al anunciado en la composición del producto fabricado, se está incurriendo en alteración del mismo, pudiendo como estafa, fraude y engaño al consumidor", apuntó.
A través de una misiva dirigida al presidente de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), Anel Adames, el presidente de ANAPOR, le pide una exhaustiva investigación sobre la importación de carne de pavo y si esto representa algún cambio en la calidad de los embutidos.
Sostiene que a través de estadísticas comparativas de las importaciones de productos y subproductos de origen animal, surge a primera vista un desproporcionado volumen de introducción de carne de pavo.
Detalló que esta importación masiva va en detrimento de los productores nacionales de carne de cerdo, res y pollo.
"La carne de pavo utilizada en el procesamiento de embutidos es mucho más barata que la carne de cerdo, res o pollo, y pone en evidencia el abrupto descenso en la compra de cerdo por las empresas procesadoras", indicó Rosas.