La ciudadana norteamericana, Ebony Joi Igninoba, estudiante del cuarto año de Florida State University (FSU), denunció en carta enviada a El Panamá América, que fue objeto de una práctica de discriminación racial por parte del gerente de la discoteca Rock Café, que atribuye a su color de piel negra.
La denuncia de Igninoba fue recogida por el Comité Pro Igualdad, organismo que preside Egbert Wetherborne, quien confirmó que esta discoteca incurre en la práctica de aplicar medidas de discriminación en contra de los ciudadanos, especialmente los que son de raza negra.
Wetherborne explicó que la estudiante norteamericana, que cumple en Panamá con los programas internacionales de la FSU, trató de ingresar al local, pero en un principio los miembros de la seguridad le impidieron su acceso, aduciendo que no estaba vestida adecuadamente.
Igninoba señaló que la noche en que fue discriminada vestía jeans y zapatilla, situación que le extraña porque ella ha estado en otros países como Rusia, Nigeria, Italia y en su propio país, y nunca ha sido rechazada por el color de su piel.
Sin embargo, Wetherborne consideró que la práctica de racismo en contra de la ciudadana fue motivada por ser una persona de color negro y narra que aunque la joven pudo entrar a la discoteca, dentro de ella se le impidió accesar al área destinada de VIP (very important people).
Posterior a este incidente, Ugninoba presentó una denuncia ante la corregiduría de Bella Vista, sin embargo, la querella no recibió en su momento el trámite correspondiente, ni hubo una actitud de parte de esta instancia de policía en ayudar u orientar a la norteamericana, sostuvo Wetherborne.
A juicio del vocero del Comité Pro Igualdad, la actitud demostrada por la administración de la discoteca Rock Café va en contra de las políticas gubernamentales de fortalecer y promover la actividad del turismo en Panamá, ya que así como le sucedió a la ciudadana de origen estadounidense le podría suceder a otra persona.
En la carta enviada a este diario, la estudiante norteamericana precisa que de acuerdo a las consultas realizadas, pudo conocer que la Ley 25 de 1956, sanciona la discriminación en los lugares públicos, colegios y empresas públicas y privadas.
Recalcó que como "extranjera, me parece inconcebible que las autoridades no apliquen leyes porque las desconocen", situación que deja mucho que decir de Panamá como Estado de Derecho y sobre todo aleja a los turistas quienes no están acostumbrados a convivir en países donde aún persisten prácticas tan lamentables como la discriminación.
El Panamá América trató de comunicarse en varias ocasiones a la discoteca para conocer su versión, sin embargo, las llamadas no fueron respondidas.