El diputado panameñista, José Blandón, denunció que el director del Fondo de Inversión Social (FIS), Adonais Ríos, está cometiendo un acto de " persecución" en contra de sus copartidarios tras afirmarse que algunos ex legisladores de este colectivo se quedaron con bienes del Estado para provecho propio.
Los equipos según el FIS eran comprados a nombre de fundaciones, pero eran utilizados por políticos del panameñismo para beneficio particular.
Según Blandón, en su momento existía un vacío jurídico sobre qué destino debían tener los bienes adquiridos por los ex legisladores a través de las antigua partida circuital que también recibieron ex legisladores del actual gobernante PRD.
Indicó que hay muchos ex legisladores del PRD que no fueron reelectos y que eran oposición en la pasada administración y que recibieron apoyo del FIS, pero con el compromiso que los bienes adquiridos deberían ser devueltos una vez finalizara su periodo. Sin embargo, las autoridades no han hecho nada al respecto, pero sí lo han hecho contra los ex legisladores que pertenecen a las filas del Partido Panameñista, a pesar que algunos de ellos demostraron que los bienes que supuestamente tenían en su poder fueron entregados en su debido momento, dijo. "Esto es una persecución" afirmó Blandón.
Calderón sostuvo que la mayoría de las enfermedades mentales o psiquiátricas, no implican la capacidad de distinguir entre bien y el mal ni de pensar y la mayoría de los internos en Panamá tienen algún tipo de padecimiento de esta índole.
"La cárcel puede hacer perder el equilibrio emocional a una persona sana y puede causarle situaciones de estrés", afirmó.
La mezcla de no condenados con procesados, enfermos mentales y personas con SIDA, producen "un panorama triste, sombrío, lamentable, dramático" en las prisiones de Latinoamérica, ha señalado con anterioridad la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han conocido muerte de enfermos mentale por torturas, pero no precisaron en qué países.
En Europa también existe el problema, en los últimos años aumentó el número de enfermos mentales en las prisiones.