El magistrado del Segundo Tribunal de Justicia,Wilfredo Sáenz, quien preside la audiencia contra Peter Anthony Byrne, por el homicidio de Maxim Conroy, remitió copias al Ministerio Público para que se abra una investigación relacionada con la supuesta coacción contra algunos testigos que debían comparecer a ese proceso.
Durante la audiencia que se desarrolla desde hace seis días, una testigo aseguró tener información del declarante Saturnino Flores, quien laboraba como seguridad en el edificio Royal Prince, donde se cometió el crimen.
Según el testimonio de la testigo Yira Flores, una pariente de Saturnino, éste recibió una serie de llamadas telefónicas para que dijera en su declaración que Peter Anthony Byrne padecía trastornos mentales. A raíz de esta declaración, el tribunal envió copia al Ministerio Público para que inicie una averiguación y determine quiénes fueron las personas responsables de ejecutar las llamadas telefónicas al testigo.
El testimonio de Flores también fue mencionado por la Fiscal Segunda Superior, Geomara de Jones, quien señaló que este tipo de actitudes puede perjudicar el desarrollo de la audiencia y provocar situaciones de confusión en el jurado de conciencia.
Ayer, durante su primer alegato, la fiscal Jones solicitó al jurado declarar la existencia de responsabilidad penal por parte del sindicado Byrne en el asesinato de Maxim Conroy, y la aplicación de la pena máxima para éste.
En tanto, el acusador particular, Rafael Collins, realizó su primer alegato, y aseguró que Byrne se encontraba en uso pleno de sus facultades mentales al momento de cometer el crimen, pero se ha intentado confundir al jurado de conciencia con los argumentos presentados por los abogados defensores.