La directora del Programa de Atención al Migrante de Cáritas Panamá, Sonia Fuentes, denunció que diez indocumentados con muchos años de vivir en Panamá, que inclusive tienen nexos familiares aquí, fueron enviados al Centro Penitenciario La Joyita. Rechazó este tipo de medidas, pues no es justo que se envíe a personas que no tienen antecedentes penales a una cárcel común como si fueran delincuentes, por lo que solicitan a las autoridades que pongan un alto a las deportaciones y al traslado de indocumentados a centros penitenciarios.
Señaló que desde el 16 de agosto se solicitó a la Dirección Nacional de Migración para que se reconsidere la deportación de Jhony Suárez y Orlando Suárez, pero aún no se ha recibido ninguna respuesta. Indicó que las personas que han sido deportadas son extranjeras que ya tienen vínculos familiares con nacionales y por ende, pueden legalizar su situación migratoria en Panamá. Explicó que los extranjeros que fueron enviados a La Joyita residen desde mucho tiempo aquí y algunos llevan hasta años y meses, o sea que son personas que pueden legalizar su estatus. De acuerdo con Fuentes, Migración ha adoptado esta decisión debido a la presencia de colombianos que huyen de la situación en su país y utilizan la frontera para llegar hasta la capital.
Dijo que Orlando Suárez, de nacionalidad peruana, tiene 9 años de residir aquí, con dos hijos panameños y hermano residente en el país. Igualmente fueron trasladados los colombianos Ismael Gamarra, Miguel Sánchez, Bejarino, Rafael Cantillo Jiménez y Saulo Raúl Valencia; los dominicanos, José Cornelio Polanco y Nelson Gómez Germán, además de otro peruano, Johny Suárez.