"De forma sospechosa" la empresa vinculada a la importación de unos 900 quintales de harina de forma fraudulenta el pasado mes de marzo, obtuvo un registro sanitario para vender este producto, denunció el presidente de la Asociación de Molineros de Panamá, Roberto Lombana.
Sostuvo que el producto que fue retenido por las autoridades de Salud durante la investigación que determinó el delito de fraude, fue devuelto al propietario y aún se está vendiendo en los supermercados de la capital.
Lombana exigió una explicación que determine cómo una empresa sancionada por el delito de fraude, puede obtener fácilmente un registro sanitario y continuar comercializando el producto. "Para sorpresa de nosotros, la empresa logró un permiso sanitario y hace unas dos semanas la harina se está comenzando a ver nuevamente en el mercado", aseguró.
"Lo que nos llama la atención es que no se está cumpliendo con la ley nacional de etiquetados, ni con normas sanitarias, ya que el producto no dice dónde está hecho o si está enriquecido como Salud exige", agregó. Dijo que se desconoce cómo las autoridades de Salud han autorizado a la empresa importadora "Sánchez y Sánchez" la venta de un producto que viola la ley nacional.