Nuevas denuncias de corrupción remecen los cimientos del Hospital San Miguel Arcángel. El epicentro que ha hecho tiritar hasta sus paredes, emergió de la boca de alguien que debiera saber lo que dice: un ex director.
Gabriel Ampudia, quien fungió hasta el pasado 3 de febrero en el cargo de director Ejecutivo del Hospital San Miguel Arcángel, decidió esta semana agitar un remolino de acusaciones, sumiendo en su espiral nada menos que a algunos miembros de la Junta Directiva del Patronato del Hospital San Miguel.
"El Patronato del Hospital San Miguel Arcángel está compuesto en su mayoría por un grupo de corruptos", es apenas algo de lo que apostilló el galeno antes de adentrarse en denuncias específicas, contra quienes unas semanas atrás, eran sus compañeros de trabajo.
"¿Qué podemos decir de un Patronato si los integrantes de su Junta Directiva son los más corruptos?", inquirió para seguir acusando que "tales son los casos de su presidenta "Amanda Blanco"" que "labora en el Ministerio de Salud" y "apareció en la lista de botellas de la Asamblea Legislativa".
Blanco respondió a esas acusaciones lamentándolas, primero, y admitiendo después, que, en efecto, ella es funcionaria del Ministerio de Salud. Sobre la acusación de "botella" la entrevistada se limitó a decir que "son situaciones que pueden ser investigadas en la Contraloría".
"Yo no tengo ningún temor en términos de que se me investigue porque la única institución que me remunera es el ministerio de Salud", acotó la presidenta, sin tomar respiro para agregar que "con relación a los otros cargos que él plantea, debo decir que son totalmente falsos".
Ampudia la había acusado de utilizar el "tráfico de influencia en el nombramiento del personal administrativo".
No se salvó del torbellino de denuncias el señor Samuel Rivera, a quien Ampudia señaló como anterior representante del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), y quien "actualmente" funge como "asesor del despacho del director de la Caja del Seguro Social (CSS).
De él también dijo cosas graves: "Tiene nombrada a su actual concubina (Sra. Yaricel Hernández), y el descaro más fragante (sic) es que exigía que se le ascendiera como secretaria Ejecutiva con un incremento salarial de B/. 200.00 (de B/. 300.00 pasaría a B/. 500.00)".
Adicionalmente, según la denuncia de Ampudia, "tiene nombrada a su anterior esposa (Evelyn Núñez) como secretaria del Patronato, nombró a su cuñado el Ing. Cornejo como subdirector de Servicios Generales de a dedo sin llevar esta posición a concurso" como lo establece la ley.
Rivera, sigue Ampudia, ha creado un "sindicato amarillista", donde están la mayoría de sus recomendados encabezado por el secretario general Elton Tonson, "quien es el empleado más irresponsable del hospital" pues mantiene un "récord de ausentismo" llegando a faltar hasta cinco días seguidos.
Rivera respondió diciendo que "lo único que puede reconocer" es que efectivamente su esposa está nombrada allí. Fue producto del nombramiento del director ejecutivo anterior, pues "nosotros no tenemos acceso aquí a los nombramientos. Todo lo que se desprende de allí es falso", acotó.
Sobre lo del sindicato, Rivera dijo que él "no es el ministerio de Trabajo para formar un sindicato", y agregó que los trabajadores tienen derecho a formarlos. "Si es un sindicato amarillista él puede decirlo muy bien porque era el director administrativo o ejecutivo que manejaba las relaciones con el sindicato", dijo.
"Si él lo dice, sabrá por qué lo dice, pero yo no manejo ningún sindicato", amplió Rivera agregando después que "si habían empleados ineficientes o trabajadores que no vienen a trabajar él es el responsable porque es el director ejecutivo. Nosotros no tenemos incidencia en la parte administrativa".
"Mi esposa está nombrada aquí pero es totalmente mentira que esté aspirando a un puesto de 600 (sic) balboas. Primero que ella gana 350 dólares, y el puesto más grande que puede aspirar una secretaria (porque ella lo es) es a 500 dólares que es la secretaria del director ejecutivo", explicó.
"Ya el director nuevo tiene su secretaria, por lo tanto, eso es una vulgar mentira", terminó defendiéndose Rivera.
ESPOSA CELOSA ABOFETEA A SECRETARIA
Roger Barés, respondió a los ataques de Ampudia con señalamientos de violencia marital, que compiten, en términos de gravedad, con las acusaciones endilgadas por el denunciante. "Aquí vino la señora