Cuatro ciudadanos colombianos y un nicaragüense fueron deportados a sus respectivos países por personal de la Dirección Nacional de Migración y Naturalización.
Informes emitidos por esa entidad indican que esas cinco personas, quienes no contaban con sus documentos legales de permanencia en el país,participaron de las protestas, protagonizadas por miembros del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) la semana pasada.
El último en abandonar el territorio panameño fue el nicaragüense Miguel Vargas, quien fue detenido en la Provincia de Chiriquí y de quien se desconocía su paradero desde hace cinco días.