El estadounidense Edward Richard Busch, de 67 años de edad, fue detenido por la Policía Nacional en un casino de la urbe capitalina, tras ser solicitado por la Policía Internacional INTERPOL de su país, por el delito de fraude financiero, por más de 10 millones de dólares.
El extranjero, según informes policiales, trató de sobornar a los miembros de la DIIP de la Policía Nacional, ofreciéndoles una fuerte suma de dinero. El extranjero mantenía en su poder un pasaporte falso con el nombre de Jaime Antonio Alayon. Richard Busch, fue deportado a Atlanta, para que responda por el delito cometido.
La Dirección de Migración utilizó 40 funcionarios, equipados con radios de comunicación para verificar el estatus de cada uno de los extranjeros.
"El detalle de los visados aún está en revisión y no se trata solo de los colombianos sino a todos los extranjeros que entran a Panamá", dijo Vargas quien en una esquina fiscalizaba el trabajo de sus funcionarios.
Ana, una vendedora ambulante de tortillas colombianas, dijo sentirse nerviosa por la presencia de las autoridades, pero estaba despreocupada pues sus documentos estaban en orden.
La colombiana es originaria de Valledupar y vino a Panamá junto a su hermana en busca de mejores oportunidades.
Su hermana no corrió la misma suerte que ella, hace dos años fue deportada a su país por no tener sus documentos en orden.
Esta extranjera tiene ya cuatro años vendiendo sus tortillas en Vía Venetto y toda una vida en Panamá.
Bares y discotecas fueron revisados en calle Uruguay como parte del operativos contra indocumentados.
A través de una computadora portátil las autoridades verificaban el estatus de los extranjeros.
La mayoría de los retenidos eran colombianos y de origen norteamericano.
Los operativos de Migración responden a denuncias anónimas, aunque en otras ocasiones se hacen por sospechas de que en determinado lugar laboran o se ocultan extranjeros con estatus ilegal.