E n materia de derechos humanos, Panamá mantiene una lista pendiente de al menos cinco aspectos que debe eliminar para cumplir con las prerrogativas y libertades que se les reconocen a los seres humanos.
El hacinamiento y malos tratos en el sistema penitenciario; la violencia de la que son víctimas las mujeres; la discriminación de las personas con discapacidad y la falta de igualdad de servicios en las comunidades indígenas conforman "el talón de Aquiles" del Estado en esta materia.
Informe.
Lo anterior está reflejado en el tercer informe que entregó el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el cual se reconocen los esfuerzos realizados por Panamá, pero también se manifiesta preocupación, ya que a pesar de que se destinan recursos para la erradicación de los problemas, estos se siguen dando.
Ricardo Vargas, defensor del Pueblo, reconoció que falta mucho por hacer, sobre todo en la sensibilización de la sociedad en su conjunto, para lograr la vigencia plena y efectiva de los derechos humanos.
A su juicio, para superar los problemas mencionados hay que prestar atención a las debilidades estructurales que obstaculizan el pleno goce de los derechos.
El Estado panameño deberá presentar el próximo año un informe para dar seguimiento a los avances obtenidos.
Vargas manifestó que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas les dará seguimiento a tres aspectos fundamentales: las condiciones del Sistema Penitenciario, situación de los refugiados y atención a mujeres víctimas de violencia.