Un mal sabor dejó en los ambientalistas panameños la derogación por parte de la Asamblea Nacional del Artículo 11 de la Ley 44 de julio de 2004, que prohibe la utilización de redes de cerco para la pesca de atún, en el área del Parque Nacional Coiba.
La derogación fue promulgada en Gaceta Oficial el pasado 7 de agosto y por ende contó con la aprobación del Ejecutivo.
A partir de la citada fecha se puede pescar atunes sin restricciones en las inmediaciones de la isla de Coiba.
La situación es tal, que para mañana, los grupos ambientalistas, harán sus pronunciamientos en contra de esta medida.
Es un atraso.
Para la directora de la Fundación Mar Viva, Gabriela Etchelecu, la derogación del Artículo 11, es un atrasó a lo alcanzado en materia de conservación ambiental y marítima en Panamá.
Señala que "nadie fue consultado" y ahora quedará permitida la pesca industrial en aguas adyacentes a la Isla de Coiba, el Banco Hannibal y el Archipiélago de Las Perlas.
"Ahora se pondrán en peligro especies marinas del área como peces de pico, delfines, cetáceos, tortugas, entre otras", dijo.
También afectará la pesca deportiva como la artesanal, interfiriendo con actividades económicas, sociales y turísticas de las que dependen tantos panameños.
Por su parte, el administrador de la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP), Reynaldo Pérez-Guardia, aseguró "desconocer por completo" las quejas de los ambientalistas con respecto a la derogación del artículo.
Según explicó, la nueva Ley 55 que regula el comercio marítimo, estará acompañada del Sistema de Monitoreo Satelital, que se encarga de vigilar y regular los barcos que pesquen en áreas protegidas, a través de un dispositivos que cada barco que navegue en aguas panameñas deberá tener.