Como "irreversibles" calificó la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), los daños ocasionados a dos hectáreas de fauna y vegetación, luego del derrame de petróleo que se registró en la Laguna de Chiriquí Grande, Bocas del Toro.
Beatriz Ho Luck, de la Dirección de Protección de la Calidad Ambiental de ANAM, informó que la institución se encuentra en la etapa de levantamiento de información y evidencias necesarias para deslindar responsabilidades, una vez se concluya el proceso administrativo.
Moradores de la región afectada denunciaron que se notaron algunas consecuencias negativas como peces y aves muertas en las playas.
Igualmente, tras el incidente hace ocho días, varios residentes de la Bahía de Chiriquí Grande, Casco Viejo y Piña, en la provincia de Bocas del Toro, acudieron a centros de atención médica debido a problemas respiratorios.
Incluso el representante del corregimiento de Chiriquí Grande, Ezequiel Gracia, reveló que se presentaron cuadros de vómitos en niños y dolor de cabeza en algunas personas por el intenso olor del crudo.
Se derramaron cerca de 5, 030 barriles de petróleo, de los cuales se ha podido recuperar más del 50% de la cantidad vertida.
Hasta el momento, las autoridades panameñas no han querido hablar sobre el tipo de sanción que impondrán a la empresa que generó el daño.