Nación

Derroche de folclore hubo en la calle 50

Marcada, talco en sombra, blanca, montuna, de coquitos, zurcida, calada, había polleras para escoger.


En el día de ayer, se llevó a cabo el desfile de las mil polleras en Calle 50. Para muchos panameños, es una actividad propicia para mostrar el orgullo por las costumbres de nuestra región.
Un ejemplo de ello, es Rachel Arrocha de siete años, quien viajó junto a su madre y abuela desde la ciudad de Las Tablas, sólo para estrenar su pollera de coquitos marcada en el desfile de las mil polleras.
La hermosa prenda típica fue hecha hace un año y medio en San José de Las Tablas. El costo estimado es de $800.00 balboas.
La niña Rachel es hija de Gloria Reyes, Reina de Calle Arriba de las Tablas en 1993, y en esta oportunidad, la pequeña lució su nueva pollera en el carro alegórico de la Caja del Seguro Social, junto a Milagros Girón, Reina de Calle Arriba de las Tablas 2008.
¡Qué orgullo el de su madre! La acompañó en todo el recorrido por Calle 50 y, notablemente, reflejaba su emoción.
De Coclé, Pablo Bustamante, de 23 años, vino vestido de montuno.
Para el joven, el desfile no sólo es para apreciar la pollera, sino todas las costumbres y tradiciones de las diferentes provincias.
Todo el territorio panameño tuvo su representación en el desfile de las mil polleras.
Niños chiricanos mostraron el vestido de faena o trabajo. La mujer bocatoreña, al son del calipso, lució hermosos pollerones en tonalidades caribeñas, como el naranja, amarillo y verde.
De los lugares más recónditos y las montañas de Veraguas, los indígenas Ngöbe Buglé, con sus sombreros de palma, telas de estampados de flores, y collares de vueltas, también dijeron presente.
De la región de Azuero, la Reina del Festival de la Mejorana en Guararé, Leydis Díaz Caballero, demostró que para lucir una pollera, hay que aprender a bailar la música típica.
De Colón, los diablos y congos con sus más horrendas máscaras, asustaron a niños y adultos y a quienes no les causaron temor alguno, se fotografiaron junto a ellos.
Tamboreros, violinistas y acordeonistas, también se dieron cita. Colaquito Cortéz animó en una de las tarimas próximas a la Mansión Danté con temas populares de antaño.
Los niños de las Olimpiadas Especiales se engalanaron con el traje típico, y fueron del agrado de los presentes. Unos 200 caballos de paso fueron otras de las atracciones.


No era de esperarse que sólo los panameños participaran del desfile, también pudimos apreciar turistas y fotógrafos internacionales.
Curiosamente, un grupo de rastafaris estuvieron sentados en una de las aceras y aseguraron estar disfrutando del donaire de las polleras.
Por quinto año consecutivo, el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) realiza este evento anual, instituido por el Decreto Ejecutivo N° 8 del 3 de febrero del 2004.
El evento busca enriquecer la oferta turística, reafirmando las manifestaciones culturales de todo el país.
Una de las metas del desfile de las mil polleras es que sea de buen provecho para el entretenimiento de la familia y que conserve y muestre a toda la sociedad y a los mercados internacionales, las tradiciones autóctonas que nos identifican como país único, diferente y soberano.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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