Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Policía Nacional desactivaron ayer una bomba que fue encontrada en un baño de la sección de Legal y Justicia del Municipio de Panamá y que de haber explotado pudo haber ocasionado la muerte de al menos una persona.
El director de la PTJ, Alejandro Moncada, reveló que el artefacto explosivo fue encontrado por un agente de seguridad municipal a eso de las 5:45 a.m. y que acto seguido se ordenó el desalojo del edificio.
Agregó que los análisis realizados indican que la bomba no explotó porque no se encontraba conectada a una fuente de energía y que se cotejan huellas de funcionarios municipales para conocer a los posibles responsables.
Moncada aseguró que el explosivo tenía la fuerza suficiente para ocasionar la muerte de una persona y causar daños menores a las instalaciones en donde se encontraba ubicada.
Explicó que para determinar qué tipo de explosivo era fue necesario usar un equipo de rayos equis, con el cual se tomaron varias radiografías del interior del paquete donde se encontraba la bomba.
Aseguró que los responsables del hecho pueden enfrentar una fuerte sanción, ya que se les imputará el delito de atentar contra la seguridad del Estado, por ejecutar un acto de terrorismo que puso en peligro la vida de cientos de personas.
Por su parte el alcalde de Panamá, Juan Carlos Navarro, dijo haber recibido varias amenazas telefónicas, pero que continuará su lucha contra la corrupción y que todo funcionario sorprendido en este tipo de actos será destituido.
En tanto, la ex alcaldesa Mayín Correa señaló que duda de la veracidad del artefacto explosivo y dejó entrever que el mismo fue colocado para llamar la atenciòn de la opinión pública.
Mientras que el ex candidato a alcalde, Miguel Antonio Bernal, exigió a las autoridades que investiguen hasta las últimas consecuencias este incidente para determinar su veracidad.