Los desalojados del caserón 749, de San Felipe, todavía se mantienen en la calle sin si quiera tener lugar para prepararle los alimentos a sus familias.
La expulsión fue realizada la noche del jueves por el corregidor Jairo Morán, pero los afectados dicen desconocer con precisión por qué tomaron esta acción, y aseguran que más de un dueño le ha aparecido al inmueble.
Muchas de estas personas no pudieron ir a sus trabajos ni han podido asearse. Ellos están en la vía pública esperando que alguna autoridad les ayude.