Unas 100 familias humildes que invadieron unos terrenos privados en la barriada Jesús Nazareno, en Santiago, fueron desalojadas de sus viviendas.
El desalojo se llevó a cabo por la corregidora Almeida Agrazal y un grupo de funcionarios de la Alcaldía.
Los funcionarios se presentaron acompañados de más de 50 unidades policiales, mientras que los precaristas salieron de las casitas sin que se dieran incidentes con las autoridades.
Los precaristas hicieron el llamado a las autoridades, porque no tienen dónde vivir.