Como un capricho del alcalde capitalino, José Blandón Figueroa, calificaron los propietarios de un quiosco de comida, ubicado en Paitilla, la orden de desalojo del Municipio de Panamá.
Ayer nuevamente se dio un altercado entre el corregidor de San Francisco, Elías Arosemena, y los administradores del puesto, quienes señalan que cuentan con los permisos correspondientes para ocupar el sitio, los que vencen en abril de 2016.
Aducen que ellos no están ocupando servidumbre para que la Alcaldía de Panamá ahora quiera desalojarlos.