Luego de tres días de haberse inscrito para competir por el cargo de presidente en las elecciones del Partido Panameñista, José Abel Varela Beteta, de 19 años, desapareció y hasta el momento nadie sabe de su paradero, denunció ayer el diputado Luis Carlos Cleghorn.
Dijo que junto a la madre del candidato, se presentó ayer ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) a presentar la denuncia por la desaparición desde el viernes de Varela Beteta.
Explicó que dos sujetos se presentaron a la residencia del joven candidato para proponerle que se inscribiera en el Partido Panameñista, pues llenaba todos los requisitos para ocupar la presidencia.
Añadió que el día viernes los sujetos regresaron a la casa para acompañar al joven a su inscripción, y desde ese momento no aparece.
Panamá América conversó con Manuel Lobo, dirigente del Partido Panameñista, quien aseguró que supo de la información por los medios de comunicación.
Nash siguió en el MIT y conoció a Alicia Larde, una joven salvadoreña que asistía a sus clases. En 1957 se casaron. Justo antes de la boda, los padres de Nash supieron de la existencia del pequeño Tohn David y rompieron relaciones con su hijo. El viejo Nash murió del disgusto, según la versión familiar, y al poco tiempo, Alicia quedó embarazada.
Tal vez todas esas presiones familiares y sociales provocaron el desastre. Tal vez fue la homosexualidad latente, como diagnosticaron los psiquiatras: también Isaac Newton sufrió una crisis psicótica a los 51 años, tras relacionarse con otro hombre.
Nash, que siempre ha negado ser homosexual, atribuyó su mal a la disciplina que le imponía la docencia. En cualquier caso, algo parecía funcionar mal cuando pasó una fiesta de fin de año, el 31 de diciembre de 1958; vestido con un pañal y acurrucado junto a Alicia.
Luego, en las primeras semanas de 1959, los síntomas se precipitaron. Le perseguían hombres con corbata roja, miembros de una conspiración criptocomunista.
Se le había destinado a ser emperador de la Antártida. Los extraterrestres se comunicaban con él a través del diario The New York Times. Los 50 días de encierro en un centro psiquiátrico, en el que se le diagnosticó esquizofrenia paranoica, fueron sólo el principio de tres décadas de destierro mental. ¿Cómo podía un hombre tan inteligente y lógico creer que los extraterrestres le enviaban mensajes? Eso le preguntó, durante una visita al psiquiátrico, uno de los profesores del MIT. La respuesta fue simple y espeluznante: "Porque las ideas sobre seres sobrenaturales vinieron a mí de la misma forma que las ideas matemáticas. Por eso las tome en serio".
En 1962, Alicia pidió el divorcio. En 1968, Nash fue recogido por su madre. En 1970, Alicia le readmitió "como inquilino" en su casa de Princeton. El matemático se convirtió en un fantasma que deambulaba por las aulas de Princeton, mendigando monedas o cigarrillos o formulando cuestiones enigmáticas. Un ejemplo: "¿Qué hacer con un húngaro obeso?". Se le permitía la presencia por respeto a sus pasados méritos.
Quienes leían y utilizaban sus antiguos trabajos le tenían por muerto, y en las enciclopedias se omitían sus circunstancias biográficas. De vez en cuando escapaba a Europa e insistía en renunciar a la ciudadanía estadounidense. Otras veces se limitaba a quedarse en un rincón, dándose cabezazos contra la pared.
Lo imposible ocurrió hacia finales de los ochenta. Poco a poco, empezó a saludar a la gente y a decir frases coherentes. En 1990 inició un debate, a través del correo electrónico, con otro científico, Enrico Bombieri. Quienes asistieron al proceso, como el propio Bombieri, hablan de "milagro".
El éxito final se produjo en octubre de 1994, cuando un John Forbes Nash, de 66 años recogió en Estocolmo el Premio Nobel de Economía, por un trabajo realizado antes de cumplir los 30. Su discurso reflejó su idiosincrasia: "Parece que pienso otra vez racionalmente, de la forma que caracteriza a los científicos. Sin embargo, eso no constituye un motivo para la alegría completa, como si pasara de la invalidez a la buena salud. La racionalidad de pensamiento impone límites en el concepto de mi relación personal con el cosmos.
John Forbes Nash ha vuelto a la investigación científica. En su página de Internet explica los campos en que trabaja y ofrece su dirección electrónica: jfnj@math.princeton.edu. Ha establecido contacto con su primer hijo, John David Stier, enfermero de profesión. Sigue viviendo con Alicia y con su hijo menor, John Charles, de 43 años, matemático y enfermo de esquizofrenia.
La revista Fortune lo nombró en julio de 1958 como "la brillante joven estrella americana de las nuevas matemáticas".
Neumann Theory Prize por su planteamiento de los juegos no cooperativos.
Comenzó a usar el correo electrónico a finales de los 80 para ponerse en contacto con otros matemáticos.
Se niega a conceder entrevistas a los periodistas desde tiempos inmemoriales.
Siempre ha sido admirado por la enorme seguridad en sí mismo.
Su número primo favorito es el 23.
Tiene un "seco" sentido del humor.
Entre 1945 y 1996 Nash publicó un total de 23 estudios científicos.
Sobre la posible bisexualidad de John Nash, él mismo y su esposa se encargaron de desmentirlo públicamente en el programa 60 minutos de la CBS (2002).
Durante su estancia en el hospital Trenton se hizo vegetariano para protestar contra la crueldad hacia los animales.
Desaparece candidato del panameñismo
Cleghorn no descartó que se trate de una venganza contra el joven por su inscripción en el partido, y dijo creer saber quiénes "lo secuestraron", a pesar de que la PTJ no tiene reportes.