Una banda criminal que se dedicaba a robar a personas y hurtar residencias en Albrook y los Llanos de Curundú fue desarticulada por la Policía Nacional.
Los sujetos, capturados tras un operativo que duró más de siete horas y contó con el apoyo de policías forestales, realizaban sus fechorías en horas de la madrugada y se desplazaban entre ambas comunidades, mediante un camino que habían trazado tras vandalizar una cerca que las separa.
Los antisociales eran cuatro y acostumbraban usar vestimentas negras para cometer sus actividades ilícitas.
La voz de alerta sobre la operación de esta banda fue hecha por los residentes de estas urbanizaciones.