Las autoridades del Sistema Penitenciario negaron la muerte de un recluso por intoxicación en el centro penal La Joyita, ocurrida ayer.
El director del penal, Carlos Landero, aseguró que sólo un privado de libertad se encuentra sufriendo de gastritis, al ingerir tres huevos de gallina, mayonesa y vinagre, pero fue atendido por personal de salud.
Landero agregó que la situación se encuentra bajo control, ya que los médicos encargados de salud penitenciaria lograron estabilizar la disfunción gástrica del interno.
Los internos de los pabellones 1 y 2 pretendían hacer una huelga de hambre con el interés de que fueran a atenderlos.
Javier Justiniani, de la Fundación Apoyo al Detenido, en una nota enviada a la ministra de Gobierno y Justicia, Olga Golcher, señaló que en 15 días ha recibido más de 25 alertas de atención médica de los internos de los pabellones 1 y 2.
Justiniani había denunciado la supuesta muerte de tres internos por intoxicación, pero las identidades no fueron revelados.