María Mora, quien presuntamente asesinó y descuartizó a su esposo hace tres semanas en Gualaca, Chiriquí, fue dada de alta el pasado sábado y trasladada bajo severas medidas de seguridad hacia al centro de rehabilitación femenino de la provincia.
La conducción de Mora hacia el penal se da luego de permanecer por más de cinco días en el cuarto de urgencias del Hospital Regional Rafael Hernández de la provincia.
Octavio Bejerano, director médico del nosocomio, dijo que a Mora se le practicaron exámenes radiográficos, electroencefalográficos, tomografías y endocrinológicos, cuyos resultados sirvieron para descartar la posibilidad de un tumor cerebral o alguna enfermedad mental que le hubiera llevado a cometer el macabro asesinato.
Explicó que la paciente fue ingresada el pasado fin de semana, luego de que en dos ocasiones intentara suicidarse dentro de las instalaciones de la cárcel, por lo que hubo que tratarla médicamente para evitar que acabe con su vida.
Indicó que aunque fue descartado todo padecimiento, no se puede desechar la posibilidad que Mora atente nuevamente contra su vida, a pesar de que será vigilada estrictamente.
El galeno indicó que en estos casos lo que se requiere es un trato especial en un hospital psiquiátrico para delincuentes, pero lamentablemente en Panamá no existen estas instalaciones.
Bejarano recalcó que es muy importante continuar con los estudios médicos que sean necesarios para determinar cuál es la condición mental de la paciente.
Por otro lado, la dirección del centro de rehabilitación femenino indicó que se estará aplicando un tratamiento especial a la reclusa para evitar otras situaciones que pongan en peligro su integridad, mientras permanezca dentro de las instalaciones.
Se conoció que algunas de las medidas serán la vigilancia permanente y la restricción de las salidas al patio y visitas, para evitar otro proceso depresivo a la reclusa.