Tras el impulso ?por parte de la actual administración gubernamental? a la descentralización, que tiene como objetivo que en el 2016 cada Municipio cuente con nuevos recursos provenientes de los impuestos de bienes inmuebles, surgen las voces a favor y en contra de la iniciativa.
Para la diputada perredista Zulay Rodríguez, se va a convertir a los municipios en recolectores de impuestos.
"Si una casa en San Miguelito te costaba $8,000 ahora te la pueden revaluar en 100 mil dólares, ¿cómo las personas en San Miguelito van a pagar impuestos sobre 100 mil dólares?", expresó, explicando que si los residentes no pueden pagarla, tendrán que quitarles sus hogares.
A juicio de la diputada, con este proyecto las casas y los terrenos de los panameños están en peligro.
"A los municipios se les va a poner el signo de dólar en los ojos y van a decir que les va a entrar millones de dólares, pero está bien que les entre si realmente van a hacer las obras", añadió la diputada, pues explicó que no es que esté en contra de la descentralización, sino que objeta el hecho de que se pongan impuestos a los terrenos o las casas.
Por su parte, para la activista Magaly Castillo, de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, la descentralización es "buena, "necesaria y es uno de los acuerdos de la Concertación".
Según el Gobierno Nacional, para el 2016 se distribuirán $150 millones entre los 78 municipios y 648 corregimientos del país.