LAS CRÍTICAS contra la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) por su desempeño no son ajenas a los funcionarios que allí laboran, sin embargo, algunos aducen que todo se debe al desconocimiento ciudadano del papel que la institución debe ejercer.
Sólo en el mes de septiembre, unas 1, 200 quejas fueron registradas en la institución. Pero, ¿qué se denuncia?
A la señora Gladis Esther Marín, de 55 años, la encontramos el día de la visita del Panamá América a la CLICAC. Ella dijo que fue objeto de "abuso" por parte de una prestigiosa óptica de la localidad.
Todo comenzó cuando por recomendación del oftalmólogo, ella debía cambiar de anteojos para poder seguir manejando su taxi .
"Cuando hablé con el propietario y médico de la óptica, él me confeccionó unos lentes denominados progresivos. En varias ocasiones tuve que regresar y le manifesté que me molestaban", explicó.
Gladis tuvo un accidente de tránsito porque no veía bien con sus nuevos anteojos y además la asaltaron y en la Policía Técnica Judicial le fue imposible reconocer a los maleantes.
La odisea de la señora Gladis se prolongó por cinco meses. A pesar de que ella le expresaba al doctor que veía a la gente "como moviéndose de arriba hacia abajo", éste insistía en sostener que su problema era falta de costumbre.
En busca de respuesta, la afectada acudió a la CLICAC donde le dieron una citación para el propietario de la clínica. Finalmente la consumidora recibió un cheque de B/.200, la misma cifra que pagó por unos lentes que pusieron en riesgo su vida y la de los pasajeros del taxi.
Los casos tramitados son muchos y muy distintos. Conocimos que un señor ordenó un vaso de refresco sin hielo y el salonero se rehusaba a obedecerlo, aduciendo que la oferta era con hielo.
La queja del ciudadano fue a parar a la CLICAC, tal como informó Shanida Correa, jefa del Departamento de Asistencia al Consumidor y Conciliación.
A juicio de Correa, la población carece de información sobre el rol que desempeña esa institución.
Correa expresa que el nombre de la CLICAC todos los días sale publicado como el de "unos buenos para nada y no es cierto".
Citó el caso de un jubilado que fue a los medios impresos a denunciarlos porque había venido a poner su queja y la autoridad competente no hizo nada.
"Cuando vi la foto del señor en el periódico casi me da algo, personalmente le atendí y le expliqué que en los servicios de cable no aplica el descuento".
Las quejas de mayor demanda se dan cuando se adquiere una mercancía defectuosa o se incumple con la garantía del artículo. Otra muy común es el incumplimiento de contratos en la compra de viviendas y de autos.
A la fecha se han registrado 56 quejas de personas que se han visto afectadas al comprar vehículos de segunda.
La jefa de Asistencia al Consumidor y Conciliación explica que aquí se da una modalidad, la ley habla de garantía de vehículo a motor pero los comerciantes de autos, para su conveniencia, hablan de garantía del motor, "la ley dice garantía del producto".
¿Y quien nos podrá defender? Para la consultada, la respuesta la tiene el consumidor. "Cómo es posible que usted vaya al mecánico y no firma un documento previo de como entregó el vehículo?
Desconocimiento ciudadano y la CLICAC
En 2004, la CLICAC recibía por mes un promedio de 100 quejas, pero un año después atienden unas mil por mes.