La alcaldesa del distrito de Pinogana, provincia de Darién, Leticia Pittí de Loré, aseguró que tiene poco conocimiento del Plan Colombia, sin embargo, lo consideró factible, ya que la frontera "está prácticamente desamparada".
Enfatizó que es necesario que se atienda a las personas de las comunidades de Paya, de Pucuro y de Boca de Cupe, las cuales son las más afectadas con la incursión de los hermanos colombianos.
Agregó que directamente no ha hecho un llamado al Gobierno Nacional sobre la necesidad de proteger las fronteras porque Monseñor Rómulo Emiliani, siempre ha hablado por la comunidad, pero ha sostenido conversaciones con el director de la Policía Nacional, Carlos Barés y con los jefes de policía de Darién, a quienes se les han extendido algunas peticiones.
Por otro lado, dijo que el Plan de Desarrollo Sostenible de Darién, ya inició su ejecución e incluye la construcción de la Interamericana y la remodelación del Hospital de El Real de Santa María.
Destacó que en octubre saldrá la licitación de los primeros 56 tramos de carretera que permitirá el fortalecimiento de la seguridad en esa provincia.
En tanto, el obispo de Colón monseñor Carlos María Ariz manifestó que el plan podría ser beneficioso para Colón y que la defensa debe darse desde afuera y no adentro, siempre que la vigilancia sea paralela entre ambos países.
Según Ariz, cuando se trató de ubicar una base marítima en Kuna Yala y los indígenas se opusieron, él cuestionó a las autoridades sobre por qué no la instalaban en Puerto Obaldía y la respuesta fue que resultaría inseguro por estar cerca de la frontera con Colombia, a lo que respondió que "es insegura si sólo se creaba un sitio defensa".
Agregó "si no hay una defensa paralela en la parte de Colombia la cuestión es peligrosa", al tiempo que dijo que hay que prepararse y aprovechar la oportunidad del Plan Colombia.