LA INTOXICACIÓN por dietilenglicol, que al menos causó 100 muertes confirmadas en Panamá, pudiera deberse a las débiles regulaciones de seguridad en China, en cuanto al mercado de los medicamentos.
Un ejemplo de ello es que un sastre, que apenas llegó a noveno grado y quien sólo se apoyó en un libro de química, fue el responsable del envenenamiento en China, en abril del año pasado.
Así lo informó ayer el diario estadounidense The New York Times, a través de una extensa historia divulgada en su portal de internet.
"De China a Panamá, el Camino de un Medicamento Envenenado", es el título de esta investigación.
En él se advierte que un examen a los dos casos de muertes del 2006, en la Caja de Seguro Social (CSS) en Panamá y en China, muestra cómo las regulaciones de seguridad de este último se han debilitado, al crecer su rol como máximo proveedor de bajo costo para el mundo entero.
"También demuestra cómo la cadena pobre de controles de mercantes, en país tras país, permite que medicamentos falsificados contaminen el mercado global", asegura.
La semana pasada, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) advirtió a los fabricantes de medicamentos y suplidores en EE.UU., "estar especialmente vigilantes" en el caso del dietilenglicol.
Sin referirse a China, pidió que todos los embarques de glicerina sean comprobados para descartar el tóxico, según el diario.
Descontrol chino pudo causar las muertes en CSS
China, el mayor proveedor de medicamentos del mundo, es considerada una amenaza, ya que muchos le compran, pero no verifican sus productos.