El descubrimiento de un centro de filmación de películas pornográficas en Veracruz, dio como resultado la aprehensión de nueve personas entre ellos italianos, norteamericanos, checos, franceses y panameños.
Las filmaciones se hacían con mujeres panameñas quienes recibían entre B/. 100.00 y B/. 300.00 por contrato, mientras los varones procedían del extranjero.
La residencia utilizada para la filmación tienen un muro de unos dos metros de altura por lo que era aprovechado para ocultar lo que ocurría en su interior.
Sin embargo algunos testigos, entre ellos menores de edad, afirmar haber visto desde un árbol a las parejas cuando estaban en plena actividad sexual.
La operación de seguimiento fue realizada entre la Policía Técnica Judicial (PTJ) y Policía Nacional (PN), sin embargo el abogado Adolfo Morrice, representante del norteamericano propietario y responsable de las filmaciones, dijo que su cliente no cometió ningún delito, incluso dijo tener permiso del Ministerio de Gobierno y Justicia.