El Estado perdió miles de balboas que debió recuperar el Ministerio de Educación (MEDUCA) como pago de las fianzas de cumplimiento por las empresas que abandonaron o hicieron un mal trabajo en la remoción de la fibra de vidrio en las escuelas.
La ministra de Educación, Lucinda Molinar, reveló a Panamá Américaque por la falta de colaboración del ex titular en esa cartera, Salvador Rodríguez, con el Ministerio Público y la Contraloría, venció el plazo para cobrar las fianzas de cumplimiento.
"Ya prescribieron todas las fianzas, se pasó el proceso de cobro y no se hizo nada", dijo Molinar.
Indicó que solicitó al Ministerio Público la reactivación de las investigaciones “paralizadas” contra las empresas que incumplieron y las que trabajaron con sobreprecios.
Molinar señaló que envió toda la documentación que por meses el Ministerio Público solicitó a Rodríguez para continuar con las investigaciones.
“Cada vez que venía un funcionario a la entidad a solicitar documentos se les cerraba la puerta”, sostuvo la ministra.
Investigación.
Panamá Américareveló en una serie de investigaciones que en varias escuelas del país no había fibra de vidrio, pero que el ex ministro de Educación, Belgis Castro, concedió contratos directos a 37 empresas por un total de B/ 10 millones para que hicieran trabajos de remoción.
Castro pagó a las empresas el 40% por adelantado para remover el material aislante en más de 500 escuelas, incluyendo algunas de Bocas del Toro; sin embargo, ciertas empresas estaban recién creadas o no estaban inscritas en el Registro Público.
El MEDUCA destinó B/10 millones para realizar la limpieza; sin embargo, se solicitó créditos extraordinarios para contratar a otras empresas para que terminaran los trabajos.
Parte del dinero provenía del Fondo de Equidad y Calidad para la Educación (FECE).
A pesar del incumplimiento, Rodríguez se negó en varias ocasiones a revelar los nombres de las supuestas “únicas 8 empresas” que habían incumplido con los trabajos, pese a que más de 21 mil estudiantes perdían el año escolar.
Mientras, la Contraloría en su informe de auditoría indicó que podría haber, hasta el momento, una lesión patrimonial de B/ 700 mil.
Sólo se auditaron escuelas en Coclé, Colón y Panamá Este, en donde no se registraron las mayores anomalías como ocurrió en Bocas del Toro.
El informe se remitió a la Fiscalía Anticorrupción por el presunto mal manejo de fondos públicos en la remoción de fibra.
Más escándalos.
Molinar también señaló que le dará seguimiento al escándalo del FECE y según dijo, "no se volverán a cerrar las puertas".
Manifestó que está en espera de los informes de la Contraloría y la Procuraduría en los que “sin duda -dijo- se encontrarán sorpresas".
Estos informes podrían revelar si había familiaridad, complicidad o algún otro acercamiento de funcionarios de educación con las empresas contratadas para la fibra de vidrio, trabajos del FECE y el reemplazo de las escuelas ranchos.
En cuanto al reemplazo de las escuelas ranchos, aseguró que no se hará una más en los cerros, ya que tiene planificado construir internados.
Se intentó obtener la versión del ex ministro Rodríguez, pero no contestó las llamadas.
Otros escándalos.
La titular de Educación investiga la compra de un lote de busitos sobrevalorados. Por cada busito, supuestamente, se regalaba un televisor plasma.
Además, investiga cuánto se pagó por la construcción de salones de clases en la sede del MEDUCA.