La desolación y la desesperanza reina en los hogares de los bocatoreños.
Las familias han perdido todo y hay más de 13 mil 600 personas afectadas que se mantienen en los albergues temporales.
Gloria Murillo, residente en Finca 02, indicó que nunca olvidará esta inundación que acabó con todo lo que tenían en su humilde hogar.
"Perdí todos mis electrodomésticos y no tenemos nada, porque esa agua que inundó nuestra casa contenían excretas y no nos podemos exponer a las enfermedades", relató la joven, madre de cuatro niños.
Agregó que salió de su hogar la tarde del sábado con sus hijos antes de la crecida del río y cuando regresó el martes, solo había lodo por todos lados.
Con mucha tristeza manifestó que ahora tienen que comenzar de cero, mientras intentan lavar su casas y recuperar lo poco que quedó servible.
Donaciones.
La ayuda humanitaria proveniente desde Chiriquí, comenzó a repartirse en las diversas comunidades inaccesibles de Bocas del Toro.
Los helicópteros están llevando bolsas de comida para tirarla en las comunidades donde no pueden aterrizar. El Gobierno también envió 150 mil galones de combustible.