La Policía colombiana y la DEA estadounidense desmantelaron en Colombia, a través del Plan Camarón, una enrome red de traficantes de cocaína que enviaba droga a Estados Unidos, Canadá y Europa a través de una sofisticada conexión montada entre Buenaventura y Panamá.
Informes provenientes de Colombia señalan que un poderoso cartel que era comandado por los extraditables detenidos en la prisión de máxima seguridad de Cali, Jorge Eliécer Asprilla, Orlando Gutiérrez y Wilson Perosa, logró monopolizar la mayor cantidad de los embarques de cocaína que salían de Buenaventura hacia Panamá, con el fin de inundar de drogas el mercado norteamericano y europeo.
Indican que los embarques de droga llegaban a Panamá por vía marítima y de allí eran transportados a Guatemala, México, Estados Unidos, Canadá, Bélgica y Holanda.
La organización criminal fue desmantelada luego de varios meses de seguimiento y de 40 allanamientos en Bogotá, Cali, Palmeira y Buenaventura, en los cuales se apresó a 21 personas. En la operación Plan Camarón participaron 500 unidades de diferentes estamentos policiales y la DEA.
Los informes destacan que esta organización se conformó a través de la unión de pequeños carteles (que adoptaron el nombre de Los Niches) que tenían sus mercados en Estados Unidos, Canadá y Europa.
Documentos incautados a uno de los narcotraficantes apresados demuestran que cada vez que se enviaba un embarque se llamaba a los contactos en estos países para decirles que empezó la "subienda del camarón".
La Policía colombiana incautó recientemente un cargamento de cuatro toneladas de cocaína a esta organización. El desmantelamiento de la red criminal se produjo horas antes de que Estados Unidos dé a conocer la lista de países que serán certificados por su lucha antidrogas.