El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, desmintió la muerte de dos policías panameños por ataques de guerrilleros o paramilitares colombianos en el área fronteriza y negó que los combates se hayan extendido al lado panameño.
Spadafora dijo que los combates registrados cerca de la frontera con Colombia no revisten peligro para la seguridad de Panamá y que realizó un intercambio de información sobre la situación fronteriza con el presidente colombiano Andrés Pastrana.
El funcionario expresó que el problema es del lado colombiano, pero que sí hay el interés de mantener un intercambio de información más fluida sobre los movimientos de los insurgentes colombianos en la región.
Por su parte, el director de la Policía, Carlos Barés, aseguró que se está trabajando en el reforzamiento de la seguridad en la frontera, pero que todo está tranquilo y la situación se mantiene bajo control.
Trascendió que las unidades de la policía de servicio en la frontera se encuentran en estado de alerta ante la posible incursión a territorio panameño de integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que el pasado fin de semana atacaron un cuartel en la población de Juradó, a 40 kilómetros de la frontera con Panamá.
Se informó que se encuentran en alerta por el posible repliegue de los guerrilleros hacia la frontera y que las unidades se hallan listas para mantener la integridad del territorio nacional.
Según los informes, el ataque fue perpetrado por el bloque José María Córdoba de las FARC y en éste los guerrilleros utilizaron una gran capacidad de fuego contra las instalaciones del Ejército colombiano.
Las unidades de la policía de frontera se encuentran en alerta desde la pasada semana cuando varios proyectiles de morteros cayeron en la población de La Miel y otro grupo de hombres armados fue visto en las cercanías de la frontera por campesinos.
La población Zapzurro, a unos 20 minutos de la frontera con Panamá, también fue atacada por los guerrilleros y aún el Ejército colombiano no ha logrado restaurar el cuartel de la policía destruido, ni tiene presencia en el lugar.
En la región también se ha denunciado la presencia de miembros de las Autodefensas Campesinas, quienes se encuentran tras la pista de colaboradores de la guerrilla y ha señalado como objetivos de guerra a altos funcionarios gubernamentales panameños.
No obstante, el director de la Policía, Carlos Barés ha manifestado que sus unidades se encuentran en capacidad de brindar seguridad a los poblados fronterizos y ha solicitado una mayor cantidad de recursos para las unidades destacadas en el área.