La Policía Nacional desmintió versiones que hablaban del suicidio colectivo de 130 personas integrantes de una secta religiosa en una comunidad indígena de Bocas del Toro y aclaró que se trata de una riña tumultuaria promovida por cuatro hombres que resultaron intoxicados al ingerir chicha fuerte.
El director de la Policía, José Luis Sosa, dijo que "no hay muertos, heridos, ni suicidio colectivo, de lo que se trata es de una vulgar riña, y estas personas no estaban muertas, estaban de parranda".
Ayer circuló la versión de que indígenas pertenecientes a la religión cuadrangular se suicidaron ingiriendo una sustancia en medio de un rito religioso en la comunidad de Río Birote en Santa Catalina, Bocas del Toro.
Luego de unas 10 horas de camino a pie, una patrulla de la Policía llegó a Río Birote y pudo comprobar que no hubo ningún suicidio colectivo y que se trata es de una riña promovida por cuatro hombres que fueron puestos a órdenes de la corregiduría de turno en Bocas del Toro.
Sin embargo, la Policía da cuenta de dos mujeres heridas: Tina García y Orsina Sibala. También informa que resultaron intoxicados por la chicha fuerte: Ramón Martínez, Tiburcio Martínez, Gerardo Martínez, Solindio Gordone, Sibano Gordone, Cristian Sibala, Cecilio Santes, Teófilo Birola, Natividad Birola y Dominga Sibala.
El parte de novedades de la Policía en la capital señala que tres mujeres permanecían secuestradas desde hacía tres días por 38 indígenas en Bocas del Toro, los cuales las torturaban amarradas a un poste como parte de un rito religioso.
Los fiscales de Bocas del Toro, Roberto De Arco, y de Veraguas, Rolando Rodríguez, habían abierto un expediente por el supuesto suicidio colectivo que tuvieron que cerrar cuando se esclarecieron los incidentes.