El descontento de panameños y turistas que acudieron hoy desde tempranas horas a los centros de salud, para vacunarse contra la fiebre amarilla se hizo sentir en todo momento.
La desorganización que ha tenido las autoridades de salud provocaron que los presentes hicieran largas filas para ser atendidos, con la mala noticia de que se acabaron los cupos, ya que sólo se destinaron 250.
El director general de Salud, Cirilo Lawson, dijo que se tratará de extender los horarios de atención y a la vez destinar otros centros de salud para que apliquen la vacuna.
Cabe señalar que la vacuna contra la fiebre amarilla es una medida obligatoria que estableció la Organización Mundial de la Salud para aquellos que viajen a países en riesgo de la enfermedad.