Gran cantidad de desechos se encuentran fuera y dentro de la Escuela María Ossa de Amador, en Parque Lefevre.
Estos desechos son el resultado de los trabajos de remodelación realizados en esta escuela.
Según versiones del personal administrativo y docente, el Ministerio de Educación (MEDUC) tiene la responsabilidad de evaluar estos materiales (abanicos, bancas y lámparas de neón), sin que se haya dado una coordinación con la Contraloría General de la República, para determinar si son útiles o no.
Inicialmente, el MEDUC había solicitado a la dirección del plantel un carro para trasladar los materiales a Cerro Patacón, pero esto no ha sido posible.
No obstante, existe una coordinación con el Ministerio de Salud, para evitar que ocurra algún caso de dengue debido a la acumulación de desechos que impera en el lugar.
Una parte de la escuela sigue operando, de forma parcial, poniendo en riesgo la salud de los estudiantes y del personal docente que allí labora.
Se hace necesario la reubicación de todos estos materiales para que el estudiantado pueda circular por el plantel sin ningún peligro.