El Panamá América
El ministro de Trabajo, Joaquín José Vallarino, informó que tiene un plazo de 60 días para dar respuesta a la solicitud de despido de 544 empleados que hizo la transnacional bananera de Puerto Armuelles Fruit Co., y advirtió que presentará ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) una denuncia contra las barreras arancelarias impuestas por la Unión Europea (UE) contra la producción latinoamericana de banano.
De acuerdo con Vallarino, el próximo mes en esta ciudad se reunirán los países productores de banano de la región para concretar la denuncia que se presentará ante la OIT por discriminación laboral contra la Unión Europea.
Apuntó que la situación que está viviendo Panamá se registró en forma similar en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia y es aplicada por los países de la UE en contra de la producción de toda América.
Señaló que la UE solamente compra la producción de las antiguas colonias europeas en Africa que también se dedican a esta actividad comercial.
Vallarino calificó a la UE de "inmorales e injustos" porque pregonan la igualdad de condiciones y el derecho de cada trabajador a gozar de un trabajo digno, sin embargo, a través de estos mecanismos perjudican a unos y favorecen a otro.
Adelantó que no se trata de un problema de ahora sino que viene desde hace años, y por ello, a finales del próximo mes se reunirán aquí los ministros de Trabajo de los países afectados para concretizar la denuncia porque la misma viola los principios de la OIT.
Indicó que la propia Comunidad Europea ha aplicado pasos que han afectado todos los países del área e inclusive en Costa Rica se dieron más de siete mil pérdidas de empleo.
Explicó que el Ministerio de Trabajo está luchando para que el principio que favorece a las antiguas colonias africanas no sea aprobado en la UE, porque constituye una barrera arancelaria.
Aclaró que el Gobierno aún no ha aprobado la destitución de los 544 trabajadores, sino que primero realizará una inspección a la empresa y luego un áudito a los libros.
"Esto no es nada agradable para el país porque es un problema para los trabajadores que está creando la Comunidad Europea, pero si hay una realidad y es que la empresa atraviesa una crisis", sustentó Vallarino.