Al menos 46 fincas propiedad del programa Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS), valoradas en unos B/.215 millones son vendidas al mejor postor, bajo el argumento de que hay que aprovechar el actual "boom" inmobiliario.
La iniciativa financiera busca obtener las rentas pertinentes para fortalecer el programa de IVM que ha mostrado un déficit sostenible en los últimos años.
Hasta el momento se han vendido cerca de 12 fincas; una de ellas con gran potencial turístico, ubicada en Las Uvas de San Carlos (77 hectáreas) por un monto de B/.24.1 millones.
Precisamente, en la Gaceta Oficial de ayer se emitió concepto favorable al contrato de venta de esta propiedad que fue adjudicada a la empresa Fontcalent, S.A.
Otra de las fincas que forma parte de las expectativa de venta para el 2008 es un globo de terreno de 13 hectáreas, ubicado en Amador, frente al Centro de Convenciones Figali.
Se decidió vender esta propiedad y no darla en concesión -como sugieren algunos economistas- so pretexto de que el "boom" inmobiliario es un ciclo que usualmente aparece cada 30 años.
"Estimamos que este es el mejor momento para disponer de estos bienes y obtener la mejor ganancia", afirmó Eduardo Carrasquilla, director Nacional de Ingresos de la CSS, tras aclarar que la estrategia de vender los activos fijos está plasmada en la Ley 51 que creó un portafolio de inversiones.
William Hughes, miembro del equipo técnico del FRENADESO, alertó que esta idea no se puede desvincular de la práctica de este gobierno de vender todos sus activos a la empresa privada.
Hughes calificó como "grave" esta decisión, argumentando que "no podemos estar despojándonos de activos fijos para fortalecer un programa y a la larga no resolver el problema de las reservas del Seguro ".