La presidenta Mireya Moscoso de Panamá se reunirá con su homólogo mexicano, Ernesto Zedillo, el 23 de mayo, después de recibir un doctorado honoris causa en Nueva York.
Fuentes de la cancillería mexicana informaron al enviado de El Panamá América que la visita de Estado ha sido postergado un día para permitir a la presidenta asistir a la ceremonia de graduación en la cual será homenajeada.
Guillermo Ford, el embajador de Panamá en Washington confirmó la versión de la cancillería del país azteca diciendo que la mandataria llegaría a Nueva York el sábado, 20 de mayo y viajaría a México el lunes siguiente.
Quizás por razones de seguridad no se han dado más detalles sobre la universidad más allá de informar que se encuentra a una hora de viaje en coche del aeropuerto, lo que podría ser Bard College o una docena de otros claustros universitarios situados en esa zona.
Al anunciar la visita a México la semana pasada, Dionisio de Gracia Guillén, el embajador de Panamá en esta capital, destacó que los preparativos estaban aún en una fase preliminar.
El diplomático continúa estos días finiquitando los distintos detalles de la visita con el jefe de protocolo de la cancillería mexicana, el embajador Francisco del Río.
Además de inaugurar la nueva sede de la embajada, la presidenta Moscoso podría firmar algunos acuerdos comerciales y políticos.
Se espera que durante la reunión que la mandataria mantendrá con el presidente Zedillo en la residencia presidencial de Los Pinos, se trate el tema de la integración regional, así como maneras de ampliar el intercambio comercial y cultural entre los dos países.
Cabe recordar que Zedillo fue uno de los jefes de Estado que asistió a la ceremonia formal de la entrega del Canal y las tierras adyacentes de Estados Unidos a Panamá el pasado 14 de diciembre, por lo que la visita de Moscoso es considerada como una reciprocidad.
Entre los dos mandatarios existe una cordial relación, sellada por visiones comunes sobre el papel de la región en el ámbito internacional, dijeron fuentes diplomáticas informadas sobre el particular.
Ambos líderes, por ejemplo, coinciden en su oposición a la "militarización" de la lucha contra el narcotráfico y a la "certificación" unilateral por parte de Estados Unidos, a la vez que favorecen que esta labor esté en manos de la OEA, el organismo regional a la vez que comparten preocupaciones sobre la lenta marcha de la lucha contra la pobreza y el narcotráfico.
En tanto, en un país considerado como paradigmático del "machismo" latinoamericano, a través de los clichés con que Europa y algunos en Estados Unidos ven a la región, llama la atención que la ceremonia de la inauguración esté protagonizada por tres mujeres: la presidente Moscoso, la jefa del Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles, y la ministra de Relaciones Exteriores, Rosario Green.