Los miembros del Instituto Mirandino de Panamá rindieron recientemente un homenaje al general venezolano y prócer de la emancipación americana, Francisco de Miranda, así como al legado de su vida como combatiente sin pausa en defensa de la libertad del hombre y la independencia de los pueblos.
En un discurso pronunciado ante el busto de Francisco de Miranda, el presidente del instituto, Jorge Prosperi, dijo que con este homenaje se reiteraba la fe en las convicciones que siempre han profesado los panameños.
El acto se realizó en la Plaza Anayansi, ciudad capital, el 14 de julio, en ocasión del 187 aniversario de la muerte del precursor de la independencia indoamericana.
Prosperi destacó que Miranda fue el primero en señalar, en el año de 1800, la necesidad de formar una Confederación de Naciones Independientes en la América Hispana, cuya capital estaría en Panamá.
En consecuencia, destaca Prosperi, fue el precursor de la unificación política institucionalizada de la América Latina, proyecto que se concretó en 1826 con el Congreso Anfictiónico reunido por el Libertador en la Ciudad de Panamá.
Reafirma Prosperi que en esos proyectos y en el Congreso de Panamá están las ideas y los ideales, los principios y las instituciones jurídicas que se están concretando en el movimiento contemporáneo de integración continental latinoamericano.
Miranda, quien vislumbró el valor de la posición del país, dijo que Panamá poseía una posición histórica y geográfica excepcional para formar un puente que uniera a los pueblos del Tercer Mundo con aquellos de las potencias económicas, políticas y militarmente dominantes, reafirma Prosperi.
El Instituto Mirandino de Panamá fue constituido con el objetivo de mantener el culto al mensaje y a la obra de don Francisco de Miranda, precursor de la independencia de América y combatiente universal en favor de los derechos humanos.
Esta organización coopera con todo esfuerzo para transformar positivamente la realidad de los países y del continente latinoamericano, con coincidencia plena en el logro de la libertad, porque América Latina tiene un solo destino: formar una sola gran nación, que sea morada del hombre, manifestó el presidente del Instituto Mirandino.