El Juzgado Cuarto de Circuito destruyó ayer cinco millones de CD piratas y medio millón de vídeos juegos que fueron decomisados en una operación realizada por la Fiscalía Décima de Circuito.
Se considera que este es el segundo cargamento de material fonográfico ilegal incautado en el mundo. El fiscal décimo de circuito, José Ayú Prado Canals, reveló que se responsabiliza a los asiáticos Wan Lan Tao y Sun Chen como los cabecillas de la organización que pretendía introducir el material pirata en Brasil.
Contra ellos pesan órdenes internacionales de arresto para su extradición. Se informó que el proceso penal contra los sindicados se encuentra suspendido provisionalmente hasta lograr su arresto y que sean puestos a órdenes del Juzgado Cuarto de Circuito para ser llevados a juicio por el delito de atentar contra los derechos de autor.
Durante la investigación se determinó que la mayoría de las copias piratas presentaban graves defectos, que al ser reproducidas ocasionaban graves daños a los aparatos electrónicos y ello producía graves pérdidas a los consumidores.
Prado aseguró que en las investigaciones se determinó que ambos fugitivos también se encuentran procesados por los mismos delitos en Taiwan, por el presunto manejo de una organización dedicada a la elaboración fraudulenta de CD y vídeos juegos.
Los CD fueron sepultados en el vertedero de Cerro Patacón bajo una gruesa capa de tierra y previamente los aplastaron con una máquina retroexcavadora. La destrucción se realizó en presencia de unidades del Cuerpo de Bomberos y la Fiscalía de Protección del Ambiente.
La red dedicada al tráfico ilegal de CD piratas se movía desde el Oriente en tránsito por Paraguay, Uruguay, Argentina para terminar en Brasil. La organización reempacaba el material fonográfico y los juegos de vídeo para simular que procedían de Panamá.
En esta investigación se logró identificar que los CD fueron fabricados en la República de China, Hong Kong, Macao, Tailandia y Malasia.